No soy fanática del llamado Día Internacional de la Mujer, por muchas y variadas razones, pero especialmente porque saltan de la nada las mal llamadas “feministas” que en realidad distan mucho de serlo. Además, se ponen muy cursilones, no lo pueden negar; y aunque la cursilería es lo mío, solo me parece soportable y aplicable para Hello Kitty, los Lolcats y dos o tres cosillas más de tipo. Así que, recordando aquellos viejos tiempos, mi enojo de siempre y que sigo pensando igual, les dejo un texto íntegro que escribí hace un par de años sobre mi opinión acerca de tan “festejado” día.
Me gusta escuchar podcasts, soy fanática de los podcasts desde que los descubrí y no me canso de todos los días abrir mi Itunes para descargarlos y por supuesto no me canso de escucharlos, de hecho bajo los atrasados para saber el porque de ciertas cosas que no entendía.
Hoy bajé el podcast de Fernanda Tapia, de Dixo. Adoro el particular sentido del humor de Fernanda y la forma en que me hace imaginar todo lo que está contando. Me encontré hoy -como casi siempre- un podcast dedicado a una obra de teatro, “Enhumoradas” creo.
Total que son una bola de viejas… oops, perdón, mujeres, se me olvida que quieren ser tratadas con respeto e igualdad, hablaban de una obra de teatro que representan y satirizan a la mujer, la ridiculizan “en buena onda” para explicar cómo somos y cómo actuamos. Y como SIEMPRE, sale a relucir el tema del feminismo: que si las mujeres liberadas, que cómo casarse, que cómo atarse a un hombre y etc, etc, etc…
Yo SOY mujer, pero esas ondas del feminismo se me hacen mam$%&”, y me refiero al radical, a las mujeres que se niegan hasta hacerles un favor a sus hermanos. Originalmente el feminismo promueve y pide, básicamente, la igualdad de la mujer: en salarios, en política, en religión e ideales. Esta idea original era justo lo que necesitaban ellas en esa época, porque si bien a veces el feminismo es una sangronada, igual es necesario para la evolución y el bienestar de la sociedad.
En ciertas condiciones, principalmente religiosas, educativas y laborales, la mujer no ha logrado la igualdad que busca, y los hombres tienen razón, una mujer ocupando el poder es peligrosa, pero no me malentiendan, los hombres con sus -de por si- enormes egos inflados, no pueden soportar que una mujer tome el control de la situación, ¿Qué hacen ellos?, ¿Dónde queda su rol de proovedor, de protector? No es algo que puedan soportar.
Pero a veces las mujeres tenemos lo que merecemos y con muuuucha razón. Escuchen los podcast y se darán cuenta, bueno, las que se sientan muy feministas mejor evítense este post.
¿Qué afán de las mujeres de no terminar como su mamá, de no ser ama de casa, de no tener una bonita relación fija, de no tener hijos? Casi dicen “guácala”. En ese podcast, el de Fernanda Tapia, ahí por el minuto 3:44 o 45 les pregunta Fernanda a estas actrices si el sueño de la mujer sigue siendo el mismo de hace 3 siglos, o sea, terminar con hijos, marido y casa, y una de ellas contesta “sí, LAMENTABLEMENTE“…¿¿¿¡¡¡¡¡¡¡¡¡lamentablemente por qué!!!!!!!!???, ¿Qué tiene de malo? Se quejan del machismo, el machismo creado por las mismas madres de los machos, obviamente. Y ellas hacen lo mismo, fomentan un feminismo absurdo y como consecuencia los hombres le tienen miedo a estas mujeres y como consuecuencia las mujeres toman ese falso feminismo para desahogar su despecho.
Hablaban también de una niñita -familiar de una de ellas- que quería ver a un niño -supongo- cuando acompañara a la actriz a una función, cuando el niño en cuestión no apareció, la niña expresó triste que no llegó el susodicho y todas la unísono “noooo, ¿cómo crees??, válgame Dios, ¿cómo es posible?” Y más que darme la impresión de que se espantaron por lo pequeño de la niña (5 años) se espantaron por el simple hecho de que le gustaba un hombre. ¿De qué se quejan? Lo traemos en los genes, lo quieran o no, y NO está mal. Ya nos queremos parecer a esos homosexuales que pretenden -después de ser cristianizados- parecer heterosexuales, sin mucho éxito por supuesto.
LLamaban también en otro momento a los hombres “un mal necesario” Yo me pregunto, ¿lo son? “No me gusta pero que me mantenga, o que me coja, o que me lleve a donde YO quiero”. Nos quejamos de ser tratadas como objetos cuando ahora los objetos son ellos (pero no se emocionen tanto hombres), ¿es venganza o simplemente nos, o más bien se están (no me incluyo, gracias) convirtiendo en eso que más odian?
Ahora, antes de ser criticada de machista o cosas así, aclaro que no lo soy, creo en la igualdad; creo en que las mujeres deben ser tratadas como los hombres (que deben tender la cama, barrer y lavar trastes igual), que debemos tener mejor salarios, acceder a la misma educación, que no debemos ser mutiladas sexualmente sólo por considerarnos inferiores, pero tampoco tiene nada de malo querer tener hijos, casa y marido,y junto con eso se puede tener independencia, igualdad, libertad (de culto, de ideas, ecnonómica, etc.) y ser igual de mujeres; de hecho, creo que una mujer de ese tipo es más mujer porque atiende hijos, trabaja, gana dinero, tiene marido y hace quehacer.
Claro que todas estas teorías aplican si la mujer quiere tener hijos o marido, a veces porque dicen que no quieren traer chamacos al mundo para que sufran, o nada más para que los cuiden cuando estén viejos, ¿¿¿no será que nada más tratan de ocultar su debilidad, de no ser “del montón”???, si ya abrazaron una causa cómo la van a dejar por unos ojos, unas manos, una sonrisa bonita, alguien que las comprenda realmente, las quiera y se preocupe por ellas,“¿¿Cómo si soy feminista de hueso colorado?? Ni modo que me eche para atrás”, parece que eso piensan. Es como las que no les gusta el rosa porque es de niña, bullshit!!! no les gusta para no sentirse iguales a las demás, para no ser la cursi, para diferenciarse y ser más. Adoró el rosa y morado en todas sus tonalidades, pero no soy delicadda ni me hago la frágil a la hora de los quehaceres rudos, nunca fui de muñecas ni peluches, para mi eran radios, cassettes, libros, revistas y soy bien cursi.
Pero total, que al final todas caen, y lo he visto y lo he comprobado, esas, las más duras siempre terminan más embobadas, cegadas y enamoradas que otras y comenten más errores. Tengan hijos, pero no comentan la tonteria de tenerlos tan jóvenes (a menos que lo deseen), tengan relaciones estables, son más bonitas y aprenden más, cásense, trabajen, mantengan una casa y se van a sentir más mujeres, van a estar más completas.
Ay yo… me puse muy temperamental pero me hicieron enchilar hoy, y para que vean que nada se pelea vean la foto:

¿¿Ven como el feminismo no está peleado con los hijos??
(marcha de sufragistas en Nueva York en 1912)
Y eso escribí y volvería a escribir de ser necesario. No me tienen, ¿eh?